Hospitality Club: ¡intercambia hospitalidad!

Hospitality Club: ¡intercambia hospitalidad! – Laura Tejerina

Hospitality Club es una red social en la misma línea de Couch Surfing. Aunque no tiene tanta fama como esta última, nació antes que ella. Yo la descubrí gracias a un artículo de Gaceta Joven, y al poco tiempo después empecé a oír hablar de estas dos redes por todas partes… De hecho, una conocida viajó a Perú pagando solo unos vuelos a un precio impresionante, y luego se ahorró pagar el alojamiento gracias a dos peruanos que le ofrecieron sus casas durante su estancia.

En julio de 2010, mientras estudiaba en Tours (Francia) decidí escaparme un fin de semana a París con una amiga mía. Teníamos claro que no queríamos gastar mucho dinero en el alojamiento, así que decidimos unirnos a la aventura de Hospitality Club. Por desgracia, no nos dio tiempo a encontrar un anfitrión en la capital francesa (lo hicimos todo de manera muy precipitada) y acabamos en un pequeño hotel, barato y cutre.

Sin embargo, el simple hecho de rellenar mi perfil y de interesarme por el funcionamiento de la red me regaló la primera experiencia maravillosa en agosto de ese mismo año: una gallega de origen chino vino a verme a Madrid y me pidió que le enseñara la ciudad durante un día que ella tenía que pasar sola aquí.

La historia continúa. En septiembre, en un viaje que hice yo a Galicia para recorrer una de las rutas del Camino de Santiago, me «atacó» una serie de «catastróficas casualidades». La amiga que me acompañaba en el viaje tuvo que regresar a Madrid antes de tiempo debido a un imprevisto, y a mí «me dejó tirada» (y sin transporte para regresar) la famosa huelga general del 29 de septiembre. Pero llegó otro hospitalityclubber a salvarme: me ayudó a buscar alojamiento, cambió mi billete de tren para una fecha en la que sí que podría regresar a casa, fue un excelente guía turístico de las tierras gallegas… Inolvidable.

Podría pasarme horas relatando más experiencias maravillosas, como aquella semana en la que fui guía turística de tres universitarios turcos en Madrid. Sin embargo, ese no es el objetivo de este post. Me gustaría compartir aquí una serie de «normas» que considero fundamentales para llevar a cabo un correcto «intercambio de hospitalidad» en esta red social:

  1. Máximo respeto a la rutina y a las necesidades del anfitrión: tanto si alguien ofrece su casa, como si cumple exclusivamente funciones de «guía turístico» por la ciudad, es imprescindible respetar sus obligaciones y sus imprevistos. Es injusto exigirle que se adapte a las necesidades o caprichos del huésped.
  2. Prohibido comprometerse a ayudar si no estás seguro de que podrás: los perfiles personales de la red social permiten incluir tu disponibilidad como anfitrión. Si no puedes ofrecer alojamiento, es importante indicarlo desde el principio para evitar que los viajeros cuenten con tu casa.
  3. Normas básicas de convivencia: puede haber una serie de conductas que molesten al anfitrión o al huésped, por lo que es fundamental escribir en el perfil todo lo relativo a las mascotas, los requisitos para la comida (por ejemplo, en casos en los que la religión impida comer determinados productos), si eres fumador o admites huéspedes fumadores, etc.
  4. Comunicación: asegúrate de establecer contacto con tu huésped o anfitrión con suficiente antelación para evitar imprevistos. Ofrece un número de teléfono y avisa si los vuelos o trenes se retrasan. Tampoco está de más llamar el día antes de la llegada para confirmar que todo «sigue en pie», comprobar que la dirección y los datos de las dos personas son correctas, etc.
  5. Comprueba la identidad: aunque otro miembro de la red ya haya comprobado la identidad de la persona a la que vas a conocer, nunca está de más dedicar un minuto a enseñar los documentos de identidad o los pasaportes y confirmar que la información real coincida con la proporcionada en el perfil de Hospitality Club.
  6. Sé agradecido: si has participado en una experiencia de intercambio de hospitalidad, como huésped o como anfitrión, ¡escribe sobre ello! Escribe una recomendación en el perfil del usuario que te ha ayudado (o al que has ayudado) para que otros hospitalityclubbers confíen en él o en ella. Destaca los aspectos positivos y haz críticas constructivas sobre aquello que no te haya gustado.
  7. Denuncia: si la experiencia ha sido negativa y la otra persona no ha cumplido con sus obligaciones, es fundamental incluir comentarios negativos en su perfil. En casos extremos (como ofensas), también hay que denunciar a dicha persona ante los voluntarios de cada región para que tomen las medidas pertinentes.

Recuerda: el intercambio de hospitalidad es una experiencia «gratuita» (¡no puedes cobrar por ofrecer alojamiento en tu casa!) que tiene como fin enriquecer el viaje y fomentar el conocimiento de nuevas culturas y de otros hábitos de vida. ¿Estás preparado para ello?

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